-¿Qué vas a hacer a partir de ahora?
-Voy a escribir una novela ¿Qué te parece?
-Me parece muy bien ¿Qué tipo de novela?
-Una buena novela. Buena para mí. Yo no creo que tenga talento ni nada de eso. Pero, como mínimo, pienso que si uno, cada vez que escribe, no se vuelve un poco más sabio, entonces no tiene ningún sentido escribir
-Claro
-Escribir para ti mismo...O escribir para las cigarras
-¿Las cigarras?
-Sí

septiembre 30, 2014

criptonita del querer

Me dijo que tenía razón, que no debería haberlo visto. 
Se la pasó llorando en cama todo el viernes y todo el sábado. No tenía energías.
Tenía tanto trabajo para hacer...No pudo concentrarse ni domingo ni lunes.
En mi mente conté 4 días. 
Me dijo también que estaba bloqueada. La pelea del jueves era todo en lo que podía pensar. 
Habitando otro tiempo, el laburo y los vencimientos no generaban prisa. Su corazón estaba demorado, el resto podía esperar. 
Contó que apenas llegó, le ofreció un café. 
"No me acuerdo si tomabas azúcar o edulcorante", le dijo él y retrucando agregó: "Casi que no me acuerdo tu nombre". 
Le dije que asumía que en ese momento se había levantado y se había ido. 
Ese tipo de salidas heroicas tardías que no existen ni se concretan, pero que hacen que uno se sienta menos pelotudo al pensarlas. 
Se quedó. No quería estar ahí, pero se quedó. Y todo empeoró. 
"Podemos vernos una vez al mes, no?", le preguntó él. 
"Por qué mejor no arreglamos un Régimen de Visitas?, no te voy a pedir Alimentos", respondió ella mientras se le sacudía el alma.
"Pero cogieron después?", pregunté yo, tan inocente como siempre.
Cogieron. 
No me dijo que se quedó hasta la mañana siguiente, pero supuse que así fue. 
Cuando pensé que el relato había terminado, vino una pregunta inesperada: "Me quiere?" 
Mil abrazos no hubieran bastado para responderle.
No se si lo peor todo fue ver que en sus ojos había un dejo de esperanza o que me confesara que si vuelve a llamar, lo vuelve a ver. 


Todos tenemos de esas criptonitas.
Hay que dejarlas que brillen y reluzcan verdes, lejos. 
Así, a la distancia, el oxígeno no se traba 
Lejos, el aire fluye en libertad 

No hay comentarios:

Publicar un comentario