-¿Qué vas a hacer a partir de ahora?
-Voy a escribir una novela ¿Qué te parece?
-Me parece muy bien ¿Qué tipo de novela?
-Una buena novela. Buena para mí. Yo no creo que tenga talento ni nada de eso. Pero, como mínimo, pienso que si uno, cada vez que escribe, no se vuelve un poco más sabio, entonces no tiene ningún sentido escribir
-Claro
-Escribir para ti mismo...O escribir para las cigarras
-¿Las cigarras?
-Sí

junio 22, 2014

ojota


Me gritaron por megáfono: Tenemos que obligar a la realidad a que responda a nuestros sueños. Hay que seguir soñando hasta abolir la falsa frontera entre lo ilusorio y lo tangible, hasta realizarnos y descubrirnos que el paraíso estaba ahí, a la vuelta de todas las esquinas 
La frase tuvo algo de fantástico, obvio. 
El chaboncito bajó del lugar donde estaba y siguió caminando, hasta que encontró otro lugar donde pudo pararse, expresarse y así sucesivamente. 
Yo me detuve y noté que en la misma frase se articulaban las palabras realidad, sueños, frontera, ilusorio, tangible y paraíso. Eso dejando de lado las sentencias obligar a la realidad  y hay que seguir soñando. Terribles sentencias, a mi parecer
Ojota. Hay que ser un poco más cuidadoso cuando se invita a soñar. 
No digo que no soñemos señor absolutamente respetable del megáfono, propongo que veamos la viabilidad de esos sueños, básicamente porque a veces (solo a veces, somos todos RE normales) uno, en pos de un anhelo, termina creyendo que tiene las herramientas para doblegar a la realidad, cuando en verdad estas ni siquiera existen, ni van a existir. Básicamente porque para cambiar la realidad, no podemos creer que nuestras construcciones mentales ya son un hecho, porque así tendríamos más sueños, y según mis cálculos si multiplico sueños por sueños eso me da sueños al cuadrado. Me entiende don? 
Yo no quiero sueños al cuadrado, ni a la cuarta, ni a la décima potencia. Yo quiero soñar con los pies desnudos en la tierra, quizás sosteniendo un globo rojo, viendo como vuela, va y viene, pero siempre respondiendo a la bendita ley de gravedad.   
Le propongo, si le parece bien, siempre humildemente, crear palabras que medien entre realidad y sueños, palabras que denoten un proceso concreto entre lo ilusorio y lo tangible. No, bueno, no puedo decirlas, propongo que existan, porque vio como es...el idioma refleja una manera de ver el mundo. Admitamos nuevas instancias, creemos esas conexiones y estemos dispuestos a experimentarlas. Eso creo que podría funcionar mejor. 
Quizás, así, yo también pueda megafonear con usted algún día. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario